¡Dile adiós a la filofobia con Zhazz!

Filo… ¿¡Qué!? FILOFOBIA. ¿No sabes lo que es? Puede que la hayas vivido o la estés viviendo ahora mismo. Te damos una pista… ¿Has sufrido mucho por amor? Descúbrelo con Zhazz y mira cómo superarlo.

¡Dile adiós a la filofobia con Zhazz!
¡Dile adiós a la filofobia con Zhazz!

Os preguntaréis… ¿Qué es la filofobia? Cuando hemos vivido varios rechazos amorosos, cuando hemos sufrido por amor, nuestro instinto, por sí solo, se empieza a alejar de ciertas experiencias para no volver a repetir según qué sensaciones desagradables. Es decir, nos cerramos en banda, pero eso no quiere decir que no podamos volver a confiar en nosotros mismos y, mucho menos, en el amor de verdad.

Cuando las cosas entre dos personas van bien, el amor de quien tenemos al lado nos llena y nos hace estar más felices. Pero a veces, el miedo a ser abandonados o engañados nos limita nuestra capacidad de dar y recibir amor. Desde Zhazz, queremos que todos los que se encuentren o se hayan encontrado en esta situación superen ese miedo y puedan mostrarse tal y como son, viviendo como se merece una bonita historia de amor.

El primer paso es darse cuenta de la limitación que nos estamos poniendo nosotros mismos a partir de una serie de sucesos que hemos vivido y descubrir que esta es la principal fuente del sufrimiento. A partir de este momento, deberás empezarte a abrir, siempre respetando las peculiaridades de cada uno.

¿Cómo dar el primer paso y abrirse al amor?

Nadie dijo que amar fuera fácil, todo en esta vida conlleva riesgos, y sobre todo si no dependen solamente de ti. Pero nada de esto es comparable al peligro de no llegar a conocer nunca el amor. Por eso, el primer paso es no cerrarse a los problemas. Aunque sintamos dolor en ciertos momentos de la relación, provenientes de una pelea, diferencias y demás, no debemos obsesionarnos únicamente en buscar un culpable y, de mientras, ir pasándolo mal. Mírate a ti mismo y observa de qué manera te estás alejando, tus razones y cuánto eres capaz de abrirte para escuchar a la otra persona, aunque tengáis opiniones distintas.

En segundo lugar, deja de lado el resentimiento. La vida en pareja no puede medirse a través de una balanza y que ambos lados pesen de la misma forma. Por ejemplo, si hemos tenido un detalle con nuestra pareja y no hemos obtenido la misma atención a cambio, no podemos resignarnos y dejar de hacerlo para siempre, pues debemos entender que todos somos distintos y demostramos nuestros sentimientos de distinta forma. Y ninguna es mejor que la otra, pero siempre deben ser especiales por algún motivo.

Tienes que mirar más allá. En los peores momentos, no te quedes únicamente con las cosas malas, porque si estás con esa persona al lado significa que ha sabido aportarte cosas buenas. Sabemos que en el momento es difícil, pero sé honesto y descubre que muchos factores del dolor que sientes solo dependen de ti y de la barrera que te impones por no ver más allá.

Tienes que aprender a proyectar tus problemas. Aunque muchas veces sepamos que tenemos la culpa nosotros, las personas, en algunas ocasiones, dejamos que el peso recaiga sobre quien más queremos, y esto solamente lo hacemos por miedo a sufrir. Esta posición te cerrará más puertas de las que se te abrirán, y te impedirá superar el problema por ti mismo.

Habla, comunícate, sal a la luz. Aunque sea contigo mismo, pero ponte en contacto con tus miedos. Solo así sabrás qué es lo que te da tanto respeto para proyectárselo a la otra persona. Comunicarse es la mejor forma de conocerse, aunque en ciertas situaciones cuesta, por lo que primero deberás hacer el ejercicio de hablar contigo mismo, buscar en tu interior tu propia estabilidad emocional. Normalmente, existen dos factores que influyen en este aspecto: el miedo a no ser querido y el miedo a ser manipulado.

Uno de los pasos clave: la observación. Cuando realices todos los pasos anteriores, debes estar pendiente de observarte, tanto a ti mismo como a las personas que te rodean, para detectar tu cambio de actitud y el de los demás contigo, sobre todo el de tu pareja: si está más recíproco cuando tú también lo estás, si te da más muestras de cariño cuando tú te abres más con él o ella, etc. Si al final de todo, consigues ser consciente de los mecanismos que estás empleando para que el miedo no se apodere más de ti, tus temores perderán gran parte de su potencia.

Imágenes cedidas por:

https://www.pexels.com/photo/alone-man-person-sadness-236151/

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