Entrevista a ELENA CRESPI, experta en psicología perinatal

Zhazz se ecuentra con Elena Crespi, psicóloga “torellenca” especializada en ámbitos como la sexología, la terapia de pareja, entre otros. Con ella, descubriremos algunos de los entresijos de la profesión y trataremos de averiguar el significado del concepto de “psicología perinatal”.

Entrevista a ELENA CRESPI, experta en psicología perinatal
Entrevista a ELENA CRESPI, experta en psicología perinatal

La entrevista que tratamos hoy en Zhazz va más allá de lo visto hasta ahora en esta pequeña sección dentro de nuestro magazine. Hasta ahora nos hemos encontrado con varios expertos en el ámbito de la psicología y la sexología que nos han explicado, según su punto de vista, cómo debe ser tratada la profesión y de qué manera aplican sus conocimientos a los que son sus pacientes. En este caso, nos hemos encontrado con Elena Crespi, psicóloga especializada en multitud de ámbitos tales como la sexología, la terapia de pareja, la terapia familiar y/o la psicología perinatal. Pero, ¿de qué trata esto del “perinatal”? ¿A quién se aplica? ¿Cuál es su objetivo?

Además de conocer algunos de los aspectos más inéditos de la psicología, averiguaremos de qué trata este concepto desconocido para nosotros. Pero, empecemos por el principio:

Hace 12 años que Elena Crespi se dedica a la profesión, y es que en el momento en el que terminó la carrera de psicología descubrió el mundo de la sexualidad y la terapia de pareja, ámbito en el que ha decidido formarse a lo largo de estos años, pues creía conveniente romper con los tabús impuestos en la sociedad para poder recibir una buena educación sexual y tener la posibilidad de construir parejas saludables.

Al fin y al cabo, el objetivo de Elena no ha sido otro que el de intentar ayudar a las personas a evolucionar y superar sus propios obstáculos, algo muy gratificante para ella.

De una manera más bien negativa y triste, hace poco tiempo se encontró de cara con lo que se ha nombrado la psicología perinatal a través del duelo, un mundo que le pareció ciertamente emocionante. Pero, tal y como hemos mencionado en el inicio de este artículo, desconocemos cuál es exactamente su significado.

Aquello que nos explicó nuestra entrevistada fue que “la psicología perinatal se encarga de echar una mano o de hacer un trabajo de crecimiento personal en la etapa que rodea las etapas de inicio de la maternidad y/o paternidad; es decir, durante la búsqueda del embarazo, el propio embarazo y el post parto de aproximadamente un año”.

¿Por qué solamente un año? Porqué si el niño o niña en cuestión supera esta edad ya pasaría a ser psicología infantil, algo que en este caso, Elena, no trabaja.

Aquello con lo que se ha encontrado es que existen muchos tipos de demanda; hay personas que acuden a ella para obtener más información acerca de la crianza, o mujeres que tienen la necesidad de compartir con ella cuál está siendo su experiencia… pero también con abundantes casos de búsqueda de embarazo que nunca parece llegar, por ejemplo, o incluso depresiones post parto. Pero la razón por la que la entrevistada de hoy decidió profundizar sobre este desconocido ámbito psicológico fue por el duelo perinatal, el duelo que se vive por la pérdida del bebé, ya sea en el momento de gestación como posterior al parto. Algo, sin lugar a dudas, muy complicado y triste de trabajar, pero todavía poco reconocido, sobre todo en aquellos casos que se ha perdido el bebé en estadios todavía más prematuros del embarazo. ¿Tienen menos derecho a llorar que aquellos/as que han “disfrutado” de un embarazo más largo? La respuesta es clara; no.

El problema, al fin y al cabo, es aquello que nos han enseñado a lo largo de nuestras vidas, que no es otra cosa que la presentación continua de “un mundo feliz” en el que llegas a casa y te encuentras con tus hijos para cenar, jugar, etc… Señoras y señores, hay momentos en los que uno se pierde, no sabe qué hacer, se agobia… Es el pan de cada día, y ya es hora de normalizar las imperfecciones en la maternidad/paternidad, pues es claramente difícil vivir con el juicio constante de aquellos que están a tu alrededor.

Otro de los ámbitos de trabajo de Elena son, tal y como hemos mencionado anteriormente, las depresiones post parto y/o terapia para parejas que (a priori) no pueden tener hijos. En el primer caso, intenta ayudar a aquellas mujeres que parece que el “momento culminante de su vida”, el “momento por el que nací” (tal y como se nos ha educado a todos), no es tal y como se lo esperaban. El bebé no para de llorar, no puede ir al trabajo que tanto le gusta, la relación con su pareja ha cambiado… Muchas modificaciones en la vida de la madre que, en ocasiones, no puede llegar a sostener. No es que no quiera al bebé, ni mucho menos, pero la suma de la idea de no poder con ello juntamente con el sentimiento de culpa por no estar ofreciéndolo todo a tu hijo/a genera una acumulación interna que acaba reventando en forma de depresión.

En el segundo caso, aquello con lo que nos podemos encontrar es con la “obsesión” de ciertas personas a querer pasar, sí o sí, por el proceso de embarazo, dejando de lado cualquier posible otra vía.

El problema es que, tal y como la sociedad nos ha enseñado, parece que si no ponemos nuestros ovarios o nuestros espermatozoides porque estos no son válidos, no somos lo suficientemente hombres y/o mujeres, nuestra paternidad tiene menos valor. Tanto tú mismo/a como tu pareja saldréis perdiendo en este juego mental de dolor y culpa, es necesario salir de esta niebla que no nos deja disfrutar de la vida.

Esto, para nada, no tiene que ver con el hecho de que aquellas personas que, por desgracia, pierden a su bebé, deban pasar por un tiempo de duelo y necesiten toda la ayuda posible de todos aquellos que forman parte de su entorno, y es que aunque con cariño se le intente quitar importancia y se pretende olvidar el tema, lo que se debería tratar de hacer es más bien el contrario. Cosas como “Bueno, a por otro” o “No pasa nada, es como si no hubieras tenido la regla unos pocos meses” no ayudan para nada.

Dadle importancia, hacedle saber a la pareja que estáis a su lado y compartís su dolor. Incluso, si es necesario, fuese cual fuese el momento de desarrollo del bebé, tener un recuerdo de este para tenerlo en cuenta porque, sin lugar a dudas, este ha sido tu hijo/a, y nada ni nadie te podrá decir que no lo ha sido.

Aunque parezca mentira, es una ecografía, un chupete que compraste, incluso una fotografía del bebé… Lo que ayuda a ser conscientes de la situación que se ha vivido y poder superarlo, juntamente, con tu pareja.

El dolor, el duelo, es algo que todos acostumbramos a querer evitar, pero en el momento en el que debemos pasar por él, es necesario agarrarnos a él con fuerza para, más tarde, resurgir de nuestras cenizas y ser capaces de superarlo y continuar con nuestras vidas, siempre, con el recuerdo de aquello pasó, de que ese fue y será nuestro hijo.

Para más información:

Página web: https://www.elenacrespi.com/

Tlf.: 620 18 30 80

Email: info@elenacrespi.com

Sobre Elena Crespi:

Elena es psicóloga, y está especializada en terapia de pareja, sexología, terapia familiar y psicología perinatal. Entre una amplia formación, cuenta con un Master en Sexología y salud sexual por la UdL un Master en Terapia sexual y de pareja (UB) y un curso de extensión universitaria en Psicología Perinatal por la URV.

Ha colaborado con multitud de medios de comunicación, aunque actualmente la podemos encontrar en Osona.com, El Periódico, Catalunya Ràdio y/o en Islàndia, programa radiofónico presentado por Albert Om en Rac 1, entre otros.

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