¿Te atreves a salir del armario?

Salir del armario. Qué faena. Todo va bien en tu vida, pero sabes que dar este paso va a provocar un cambio radical; y no sabes si estás dispuesto a arriesgar todo lo que has conseguido… Ni te lo plantees; sal del armario, y hazlo orgulloso, sin importarte lo más mínimo lo que dirán los demás, porque en ese preciso instante es cuando empezarás a ser feliz.

¿Te atreves a salir del armario?

Salir del armario es algo complicado, muy complicado. Como en muchos aspectos de nuestra vida, nuestros temores se hacen con nosotros y no nos permiten dar ese paso con la facilidad con la que nos gustaría. ¿Cambiará nuestra relación? ¿Le importará? ¿Me verá con los mismos ojos? Preguntas y preguntas que nos podemos hacer perfectamente momentos antes de decirle a esa persona que tu sexualidad no se basa en la historia de Adán y Eva.

¿Te atreves a salir del armario?

A pesar  de que los tiempos estén cambiando, todavía existe mucha represión hacia el colectivo LGTBG; hay personas que simplemente no quieren entender que el amor es el amor, sin mayor explicación, que has nacido para amar a esa persona que te dicte el corazón, no aquella que te ha dictado la sociedad.

¿Cómo puede ser que en un estado “libre” todavía podamos observar cómo, según la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), “el mayor porcentaje de crímenes de odio en España sigue siendo por orientación sexual, por delante del racismo, y es el principal motivo de acoso en las escuelas”? ¿Cómo puede ser que un estudio acerca de la homofobia en las aulas realizado por el COGAM en 2013 sea capaz de determinar que “un 81% de las lesbianas, gais y bisexuales del país no se atrevan a salir del armario en el centro educativo” por miedo al posible acoso? Esto, simplemente, no puede suceder más.

Ya lo dice Ana Adán, psicóloga experta en la comunidad LGTB, en un artículo de Vice, “la educación y la prevención en las escuelas así como la información y visibilidad del colectivo son fundamentales para evitar el rechazo”.

Y es por eso que nos encontramos escribiendo estas palabras, porque creemos que es hora de que todo el mundo salga del armario que se ha autoconstruido en las profundidades de su verdadero ser, porque esta será la única manera con la que se podrá empezar a vivir de verdad, siendo aquella persona que siempre has querido ser; una persona valiente, fuerte, segura de ella misma, desvergonzada, feliz.

¿Te atreves a salir del armario?

Aquello que probablemente te recomendará la gran mayoría de personas es que lo hagas cuanto antes, porque de alguna manera te evitarás tener que vivir en un sinfín de angustias y problemas contigo mismo los cuales no podrás compartir con nadie más. Por favor, no vivas en una mentira, porque lo único que provocará es obstaculizar tu camino hacia la auténtica felicidad.

Aun así, de la misma manera, resulta vital no acosar de ninguna manera a aquellas personas que les es imposible hacer relucir su orientación sexuales, sea cuál sea la razón por la cual han decidido no dar el paso, todavía. Cada uno debe encontrar el momento adecuado para dar este famoso paso en ningún caso se debe presionar a la persona, pues en vez de ayudar lo único que provocará es un mayor molestar y una mayor sensación de culpabilidad. Como dijeron The Beatles, “Let It Be”, ya se dará la ocasión por su propio flujo.

Pero, ¿qué significa exactamente esto de “salir del armario”? Sin lugar a dudas, es algo que llevamos escuchando desde tiempos inmemorables, algo que ha formado parte de nuestras vidas desde que tenemos uso de razón.

Jesús Generelo, secretario general de la FELGTB, simbolizó el armario en una publicación del Huffington Post como una “jaula de oro” que no hace otra cosa que protegerte de los ataques homófobos, una jaula por la que han pasado todas aquellas personas que forman parte de esta comunidad, una jaula que lo único que aporta, sin lugar a dudas, es soledad.

Cabe decir que el origen de la expresión no se dio hasta bien entrada la década de los sesenta, momento en el que se entendía el hecho de “salir” como a la presentación oficial, generalmente de los hombres gais, en manifestaciones por la causa y/o festivales de Drag Queens celebrados en EEUU. Tal y como se comenta en el diario El País, “el mueble vino después como símbolo de aislamiento, ocultación y miedo al rechazo”, algo de lo que es importante empezar a deshacerse.

Es necesario agradecer a generaciones pasadas su lucha para allanarnos el camino y poder darnos de la mano, abrazarnos o besarnos en público con aquella persona que amamos, dotada esta con el sexo femenino o masculino, sin tener que dar explicación a alguna excepto a aquellos que nosotros (sí, nosotros) consideremos merecedores de la misma.

No te puedo garantizar que después de revelar tu verdadero ser todo sea un camino hecho de rosas; habrá momentos difíciles, momentos en los que pensarás que tienes algún tipo de problema, que no es lo “normal”. Pero qué aburrido es, ser “normal”. Desde luego, el problema lo tienen aquellos que no quieren abrir los ojos y prefieren vivir sus vidas con una visión ciertamente limitada. Entre tú y yo, no llegarán a nada.

“Desarmarízate”. ¿Por qué? Porque este acto implica el renacimiento de la persona, dejando atrás todo lo que nos hemos perdido para darle paso a todo aquello que nos queda por vivir y, consecuentemente, intentar hacerlo con la mayor libertad posible.

Imágenes cedidas por:

 


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