Tú también consumes pornografía. Admítelo.

El ser humano cuenta con un gran número de placeres ocultos en su manga; cosas que no nos atrevemos a hacer públicas por miedo a ser juzgados y perder el “estatus” marcado esta sociedad estereotipada en la que vivimos. El consumo de pornografía es uno de estos temas; quizás EL tema.

Tú también consumes pornografía. Admítelo.
Tú también consumes pornografía. Admítelo.

El avance en la cuestión de la sexualidad es claramente visible. Grupos de amigos y amigas que se reúnen cada fin de semana para ponerse al día acaban hablando de sus experiencias sexuales; quizás para echarse simplemente unas risas o simplemente para fardar y “sentirse superior” al resto por el simple hecho de compartir más veces la cama que los demás.

Por desgracia, todavía hay una clara distinción entre los hombres considerados como héroes de la sociedad y aquellas mujeres a las que se les acostumbra recomendar que cierren las piernas por no ser consideradas unas… En fin, no vamos a entrar a hablar de cosas que me provocan urticaria.

Ahora, ¿creéis que tenemos la misma facilidad para comentar cuáles han sido nuestras últimas búsquedas pornográficas? Na nai del Paraguay. A la mayoría de personas ni se nos pasa por la cabeza la idea de hacer público nuestro buscador donde conceptos como “MILF”, “Amateur”, “Gay Bear” y/o “Public Bathroom” aparecen de manera repetitiva. ¿Por qué si no nos preocuparíamos tanto en borrar nuestro historial al mismo tiempo que nos estamos lavando los dientes antes de salir de casa?

Si la sexualidad está implícita en nuestras vidas, en nuestra propia existencia, ¿porqué negamos nuestros gustos? El problema es claro, al sexo todavía le quedan muchos obstáculos que derribar. Ariadna Gutiérrez, periodista, lo tiene claro: “Cuando la sexualidad sea vista con naturalidad, el morbo será inexistente”.

Espera un segundo… cuando no tengamos tapujos a la hora de hablar de sexo, el morbo desaparecerá… ¡Claro! No nos interesa normalizar una necesidad fisiológica, preferimos que permanezca oculto, de esta manera gozaremos más, nos pondremos todos más cachondos ¿No seremos acaso unos hipócritas? La psique humana no deja de sorprenderme cada día.

Lo sé, lo sé, tú también te estás haciendo está pregunta: ¿Qué sexo consume mayor pornografía? ¿Cuáles son los géneros más buscados?

El Diario Público nos da la respuesta a una de estas preguntas, y es que a parte de dejar claramente a entender que son los hombres los que “disfrutan” a través de la red, se nos explica una de las hipótesis que llevan trabajando los expertos desde hace ya un tiempo: “LA PORNOGRAFÍA ESTÁ INSENSIBILIZANDO PROGRESIVAMENTE LA SEXUALIDAD DE LOS HOMBRES”. Sí, sí, tal como estáis leyendo, los hombres se están insensibilizando respecto al sexo “tradicional” y necesitan una mayor estimulación para llegar a estar igual de excitados que cuando consumen pornografía. Esto viene a ser como una droga, cada vez necesitas algo un poquito más fuerte que lo último que consumiste.

¿Y por qué parece que esto es algo más propio de los hombres? ¿Quizás por la manera que se tienen a juzgar a las mujeres respecto a estos temas, tal y como se ha mencionado anteriormente? Quién sabe. Desde luego, buscando por Internet te puedes encontrar portales con posteados que comentan que “las mujeres tienen una necesidad patológica de comprar ropa o zapatos, actitud que los varones encontramos irracional. De igual manera ellas encuentran chocante la necesidad de los hombres de ir a lugares de strippers, prostíbulos o ver pornografía” (no tengo la intención de mostrar la fuente de dicha… estupidez… no me sale a cuenta. Lo único que mencionaré es la cantidad de correcciones gramaticales que he tenido que realizar. Hasta ahí puedo leer). Obviaremos razonamientos como este. La verdadera razón, entonces, queda todavía suspendida en el aire.

Aquello que sí que se puede asegurar es que lo que se lleva ahora es lo AMATEUR. Parece que gusta poder sentir que aquello que sale en pantalla es algo que podría experimentar cualquiera de nosotros. De la misma manera, es verdad que esto de “no profesional” no deja de ser un producto de marketing de las productoras y debería ser escrito con comillas, pues resulta un tanto incomprensible que haya mujeres dispuestas a someterse a según que tratos. ¿Os dais cuenta? Volvemos a lo mismo. Las mujeres no disponen todavía de la misma libertad. ¿Cuántas estrellas pornográficas femeninas se enorgullecen de haber formado parte de la industria? Pocas. Mi desconocimiento acerca del tema es evidente; lo único que me ha hecho falta es ver el documental “After Porn Ends” en Netflix. Os lo recomiendo.

Deja que te haga una pregunta. Respóndete a ti mismo con honestidad. ¿Te molestaría si tu pareja consumiese pornografía? Es probable que muchos/as de vosotros/as hayáis pensado en un gran SÍ, quizás porque tenéis la sensación de que si así lo hacen es porque algo va mal en vuestra relación. Es por esa razón que cuando uno descubre al otro las excusas emitidas acaban siendo bastante peores que el propio “delito”.

Es por eso también que vemos titulares como los de una noticia del Huffington Post que hacen mención al gran aumento de consumo pornográfico en redes sociales. El historial estará siempre bien limpio. Al menos el de Google. ¿Quién podría pensar que la razón por la cuál estamos todo el día enganchados al Twitter es por motivos biológicamente placenteros? Y todo por ocultar a la persona que queremos que tenemos…ciertos gustos no compartidos.

Janet Buito, del Centro de Salud Sexual y Reproductiva de Honolulu, nos ayudará a finalizar este intenso escrito: “Debemos retarnos a explorar qué necesidades sentimos insatisfechas […] Cuando dejas de ocultarte y vives de forma más auténtica, sobre todo en la dimensión sexual de tu vida, te sientes más satisfecho y seguro contigo mismo y con tu relación”.



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